IGLESIA DE SAN JUAN DE ALBA DE TORMES O DE LOS SANTOS JUANES
HISTORIA

Construida en las postrimerías del siglo XII y primeros del XIII, tras la repoblación de la villa encargada en un primer momento por Alfonso VI a Raimundo de Borgoña y más tarde por Alfonso IX, el templo ha sufrido importantes reformas a partir del siglo XV, época a la que pertenece la parte posterior del mismo, perdiendo en 1791 su original pórtico de estilo bizantino bajo el cual se reunía el concejo para impartir justicia ya que durante el siglo XV esta iglesia tuvo carácter municipal. Finalmente fue restaurada en 1957, suprimiendo los caprichos barrocos, con que fue cubierta en el siglo XVIII con el fin de devolverla su aspecto primitivo y levantando el pórtico actual. Desde el 24/06/1993 es BIC (Bien de Interés Cultural), siendo de gran interés tanto su arquitectura como las piezas artísticas que alberga, sumándose al patrimonio propio del templo, obras artísticas procedentes de otras iglesias de la villa (San Miguel y Santiago).

EXTERIOR.
Es uno de los pocos ejemplares de la comarca de este estilo cuya cabecera consta de tres ábsides, aunque al exterior sólo son visibles la mitad del central, mucho más amplio y semicircular, y uno de los laterales (poligonal), ya que el resto se encuentra oculto por viviendas adosadas. Con armoniosa conjunción de ladrillo y piedra que exhiben formas vegetales y animales enfrentados coronando esbeltas columnillas de ladrillo.
En el muro norte (C/ del Arco, junto al ayuntamiento) sobresale una sencilla portada mudéjar, actualmente cegada, formada por seis arcos apuntados decrecientes y remate en friso de ladrillos en esquinilla e imposta de nacela. Esta portada septentrional data de las primeras décadas del siglo XIII, mientras en el muro sur se abre el pórtico de ingreso al templo, obra de la última restauración, que aprovecha dos sugestivos capiteles románicos con animales monstruosos. Tras él se alza la torre, de sólida fábrica de mampostería en un primer tramo y ladrillo en la parte superior, levantada hacia 1787.

INTERIOR.
El espacio interno, de amplias proporciones, se resuelve en tres naves separadas por dos grandes arcos rebajados de 18 metros de luz, levantados en el siglo XV en sustitución De la arquería original rematadas en triple ábside semicircular. Corresponde a la construcción original (S. XII-XIII) la cabecera y parte anterior de los muros laterales, sin duda la zona arquitectónica de mayor interés, siendo el resto del siglo XV y posterior. La techumbre de madera que cubre las naves es fruto de la última restauración, conservándose parte de la armadura original (s.XV), con bella policromía en la nave del evangelio (derecha).
Esta iglesia alberga un extraordinario conjunto de obras de arte sacro de todas las épocas (SS. XII al XVIII), tanto del propio templo como procedentes de otras iglesias locales, que forman un verdadero museo de arte religioso, destacando una pequeña colección de sepulcros y lápidas funerarias de arenisca, pizarra y alabastro, muestras de los siglos XIII al XVIII pertenecientes a miembros de nobles familias de la Villa.




1.- ALTAR DE CRISTO ATADO A LA COLUMNA.
Cobijado por un arco solio que se abre en el muro meridional de la iglesia se encuentra este pequeño altar con frontal en piedra arenisca decorado con escudo flanqueado por leones y retablito que ensambla relieves aprovechados del siglo XVI de Juan de Montejo, pintados a grisalla dos siglos más tarde que representan diversos santos, autor al que igualmente pertenece el relieve de María Magdalena en el desierto, que se encuentra junto a la puerta de entrada. En el centro del retablo se encuentra una de las obras más sobresalientes del templo. Se trata de una espléndida tabla de gran calidad artística que representa a Jesús flagelado, obra de indiscutible mérito atribuida a Joan de Joanes y fechada hacia 1535 que ha sido calificada como entre lo mejor de la pintura española del siglo XVI. De influencia claramente italiana y gran belleza formal, destaca, sobre fondo oscuro, el cuerpo de Cristo, cuyo rostro, sobrio y elegante, de gran sentimiento y expresiva mirada, suscita inevitablemente el recogimiento.
Ha estado expuesto en varios lugares de España y Europa.
Tabla anónima hispano-flamenca de finales del siglo XV o principios del XVII, que representa a la Virgen con el Niño, coronada como Reina de los Cielos y adorados por Ángeles. De espléndida ejecución, sobre fondo dorado, destaca la fina expresividad, la exquisita minuciosidad del tratamiento y el gusto por los pequeños detalles.
3.- CAPILLA DE LOS VILLAPECELLÍN.
Corresponde a uno de los ábsides laterales. Esta capilla encierra la parte arquitectónica más importante de la iglesia, decorada a base de arcos ciegos de ladrillo (trilobulados en la cabecera, de indudable influencia árabe) con basas y capiteles de arenisca. Estos últimos con decoración de hojas carnosas y apomados. Algunos con la policromía original.

4.- VIRGEN DE LA GUIA.
En el fondo de la capilla anterior se muestra una deliciosa imagen de la Virgen con el Niño. Escultura gótica del siglo XIV en piedra arenisca policromada con silueta ondeada y delicada sonrisa característica de su estilo. La Virgen sostiene al Niño que lleva en una mano la bola del mundo mientras con la otra está en actitud de bendecir. La imagen procede de la desaparecida ermita de la Guía, situada hasta finales del siglo XIX en la otra orilla del río, junto al puente, contando con gran devoción por parte de los caminantes y peregrinos, quienes no dudaban en orar ante su imagen.5.- CAPILLA MAYOR. EL APOSTOLADO.

El conjunto formó parte de las exposiciones “Las Edades del Hombre” en la catedral de Valladolid (1988) y “Flandes y Castilla-León” en la catedral de Amberes (Bélgica) en 1995.
6.- VIRGEN CON EL NIÑO.

7.- SEPULCRO DE DIEGO DE LA CARRERA.

8.- CAPILLA DEL SANTÍSIMO.
Arquitectónicamente similar a la capilla de los Villapecellín, aunque más restaurada. En ella se venera una extraordinaria imagen de Cristo crucificado, gótica del siglo XIV, realizada en madera policromada y de tamaño algo menor que del natural. Corresponde a un tipo de imagen frecuente en la región, conocido como “expresionista” que representa a Cristo agónico, dolorido, modelo característico de la época de las epidemias que azotaron España.
9.- RETABLO DE PERUCHO.

10.- CALVARIO.
En el arco que corresponde a la portada que se abría en el muro norte, se muestra un interesante Calvario del románico de transición al gótico (s. XIII) en madera con restos de policromía. Gravemente deteriorado por haberse encontrado emparedado en el muro de la sacristía de la iglesia de Santiago, durante las obras de restauración del ábside en 1984. El grupo representa a Cristo Crucificado, acompañado por la Virgen con manos suplicantes y San Juan porta un libro y se lleva la mano al rostro con gesto de aflicción. El conjunto muestra la tradicional jerarquización de tamaños, según la importancia de cada personaje tan frecuente en la estética del románico.11.- RETABLO DE LA PIEDAD.

12.- SEPULCRO DE ANDRES BROCHERO.
Pertenece a Andrés Brochero, regidor de la villa, fallecido en 1504. Este enterramiento procede de la iglesia de San Miguel, arruinada en 1977, siendo uno de los enterramientos que de la misma familia y procedentes del mismo lugar se custodian en esta iglesia. Labrado en piedra arenisca, está formado por un arco escarzano que alberga la caja sepulcral con tapa y frontal decorados con los escudos familiares sostenidos por personajes fantásticos, salvajes.
13.- NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES.

La imagen sale en procesión en el atardecer del Viernes Santo.
14.- PULPITO.
Realizado en piedra arenisca policromada y fechado entre los siglos XVI-XVII muestra uno de los relieves más antiguos que se conservan con el escudo de la villa de Alba de Tormes, coronado por el pendón de la villa, con una estrella a cada lado y otra bajo uno de los arcos del puente.
15.- RETABLO MAYOR.
Notable retablo barroco dorado y policromado y ejecutado en 1752 por Luís González, según trazas de Miguel Martínez, que aprovecha imágenes y relieves de Juan de Montejo del siglo XVI, pertenecientes a un primitivo retablo que presidió el templo. El retablo que ocupó la capilla mayor de la iglesia hasta su traslado en la última restauración (1957), está presidido en una doble hornacina por las imágenes de los titulares de la iglesia: San Juan Bautista a la izquierda y San Juan Evangelista a la derecha. En las calles cuatro relieves narran pasajes de la vida de ambos. A la izquierda el Bautismo de Cristo en el Jordán y la Decapitación del Bautista y a la derecha el Evangelista escribiendo el Apocalipsis en la isla de Patmos y uno de sus suplicios. Sobre las imágenes de los titulares el relieve de la Asunción y rematando el conjunto el Padre Eterno.

16.- ZONA DE LA ESCALERA Y ENTRADA A LA SACRISTÍA.
A los pies de la iglesia y junto a la sacristía se encuentran diversas lápidas y enterramientos de singular interés.

16.1.-Cronológicamente destaca por su antigüedad un sarcófago del siglo XIV, procedente de la iglesia de San Miguel, de un caballero desconocido. Labrado en piedra arenisca con la estatua yacente del difunto sobre la tapa y un perro a los pies como símbolo de fidelidad. En el frente un relieve representa a Cristo en Majestad inscrito en la mandorla, flanqueado por un apostolado bajo arquería gótica. En la cabecera un calvario y blasón de la familia a los pies.

16.2.-En el muro, por encima se encuentra un frontal de altar del siglo XVII labrado en pizarra, decorado con los símbolos de los Santos Juanes (cordero y águila) y perteneciente a esta iglesia.

16.3.-Sobre la puerta de la sacristía se encuentra una lápida funeraria en pizarra policromada fechada en 1597 con relieves de San Francisco de Asís y San Antonio de Padua entre los escudos familiares.
16.4.-Adosada al muro de la escalera se encuentra el enterramiento del alférez Pedro Torrecilla, fechado en 1490, con decoración epigráfica gótica y escudo del fallecido en el centro.
16.5.-Junto a la lápida una pizarra policromada de 1619, perteneciente al enterramiento de Pedro Sánchez de Nogal.

16.6.-Sobre la escalera una última lápida de pizarra perteneciente al arcipreste de Rodilla, fallecido en 1572.

Este hermoso sepulcro de finales del siglo XV enmarca bajo bellos arcos angrelados de arenisca con decoración de cárdinas, típica del gótico florido, la caja sepulcral de alabastro sostenida por cuatro leones que portan en sus fauces cuerpos de niños. La urna se decora con hermosos relieves que representan un Calvario (sobre la tapa) y una Piedad (en el frontal) flanqueados por los escudos familiares, sostenidos por ángeles con los escudos cruzados en zig-zag en todo el enterramiento. Heráldica que se repite en el fondo del lucillo.