lunes, 24 de agosto de 2015

Iglesia de Santiago y la Alfarería


Iglesia de Santiago y Muestra de la Alfarería Local


Después de una restauración y limpieza del interior de la iglesia de Santiago, se está utilizando para una exposición de alfarería local y con motivo de la gran muestra de Las Edades del Hombre que se expone en la Basílica Teresiana, junto a la iglesia de los santos Juanes que contiene una valiosa obra de Venancio Blanco como anexo a la exposición de Las Edades del Hombre.
Lo que hacen que ahora mismo en Alba de Tormes tengamos una generosa, grandiosa y magnífica  oferta de muestras para pasar más de una jornada en nuestra Villa. Pues podemos visitar "Las Edades del Hombre" en la Basílica y en san Juan, el museo Carmus de las MM Carmelitas, permanente, la iglesia de la Anunciación, con el sepulcro de Santa Teresa de Jesús, las grandes reliquias de la Santa, su celda de la muerte, etc., el museo arqueológio del P. Belda en san Jerónimo, también permanente, el Castillo de los duques de Alba cargado de historia de nuestra nación, la iglesia de Santiago con una muestra de la alfarería más genuina albense y la propia iglesia, las iglesias de las MM Isabeles y MM Benedictinas, la de san Pedro y la de san Juan de la Cruz y un museo de los PP Carmelitas. En este blog hay alguna páginas dedicadas a algunas de estas  iglesias.

Pero pasemos a ver esta exposición de alfarería muy completa,  artística, útil , etc.,



























































































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sábado, 15 de agosto de 2015

Capilla de Música de la Catedral de Cuenca


Concierto de la  Capilla de Música de la Catedral de Cuenca 

en 

Alba de Tormes

La Capilla de Música de la Catedral de Cuenca en su recorrido por los lugares Teresianos nos visitó en el día 1 de agosto pasado para deleitarnos con su hermosa puesta en escena de “Muero porque no muero”.


 


 


A continuación podéis comprobar la excelencia de esta “Capilla”, aunque la grabación hecha con una compacta, puede que no sea de la calidad necesaria para esta obra.



Algunas fotos del concierto:







miércoles, 12 de agosto de 2015

V Festival de Música Antigua

V Festival de Música Antigua.


Alba de Tormes, días 13 al 19 de julio de 2015.

Durante estos días se ha celebrado el V Festival de Música Antigua en Alba de Tormes y en diferentes y variados lugares de la Villa, comenzó en la iglesia de san Juan de la Cruz o de los PP Carmelitas Descalzos, con sesiones de mañana y tarde, en los días siguientes las actuaciones fueron variando los lugares y las interpretaciones, en la Plaza de Santa Teresa, con una puesta en escena sencilla pero magnífica por el entorno, en la iglesia de Santiago, o de las MM Carmelitas Descalzas, o de la MM Benedictinas, etc., todo un repertorio de actuaciones  y  ubicaciones, a cada cual mejor,  .

Como muestra de este Festival pongo unas fotos de los folletos o programas y algún vídeo de alguna de las actuaciones. Puede decirse que ha sido muy grande en cantidad y calidad.

Semana del 13 al 19 de Julio de 2015
V Festival de Música Antigua Rutas de Alba
Ver cartel y programa de mano





Durante tres días, lunes 13, martes 14 y miércoles 15 de julio se llevó a cabo un taller de canto abierto a las 17:00h. en la Casa Molino. Una interesante experiencia y disfrute para  todos los que intervinieron.

Los participantes intervinieron el día 16, a las 12:00h. en el Concierto "Madre Virtuosa" que se celebró en la iglesia de San Juan de la Cruz de los P.P. Carmelitas al ser la Virgen del Carmen.





TALLER DE CANTO ABIERTO

CUARTETO TRIFOLIUM

Jueves 16 de julio
Hora: 12:00 h.
Lugar: Iglesia San Juan de la Cruz
Directora: Diana Fernández Samaniego
(Taller de canto abierto)

- Cantiga de Santa María nº 159:
Non sofre Santa Maria.....Alfonso X el Sabio
- Cantiga de Santa María nº 139:
Maravillosos et piadosos.....Alfonso X el Sabio
- Pues que tú, Reina del Cielo.....Juan de la Encina
- Quam pulchri sunt.....Tomás Luís de Victoria
- Los set Gotxs.....Anónimo
(Llibre vermell de Montserrat)

El repertorio que hemos elegido es un pequeño viaje a través de la tradición musical culta y popular de la Edad Media y el Renacimiento con una modesta selección de obras marianas monódicas y polifónicas que estuvieron presentes en la vida musical religiosa de nuestra historia, en los nombres de músicos tan reconocidos como Tomás Luis de Victoria, y en otros que se perdieron para siempre.

Este proyecto "Seis Cantos a la Virgen" es el resultado de un intenso trabajo coral llevado a cabo por los participantes del taller de canto abierto del V Festival de Música Antigua de Alba de Tormes, realizado en los dias previos, y gracias a la magnífica colaboracion instrumental del cuarteto Trifolium y de Mara Cañizal Tello ( gaita y tamboril, percusión).

Esperamos y deseamos que disfruten del resultado y de los Cantos que aquí les mostramos para celebrar la festividad de la Virgen del Carmen.

INTÉRPRETES

Taller de canto abierto
Directora: Diana Fernández Samaniego

Cuarteto Trifolium
Carlos Gallifa Gil, violín
Sergio Suárez Rodríguez, violín
Juan Mesana Graffe, viola
Javier Aguirre Gozalo, violoncello


Mara Cañizal Tello

(Gaita, tamboril y percusión)


EL DESPERTAR DEL ALMA
CUARTETO TRIFOLIUM

Jueves 16 de julio
Hora: 19:00 h.
Lugar: Iglesia San Juan de la Cruz

Parte I
- L. Boccherini
Trío Op. 47 nº 2 (G. 108) en Sol mayor
(1793)
Andantino
Tempo di minueto

- F. J. Haydn
Cuarteto en Mi bemol Mayor op. 33,
Nº 2 (Hob. III: 38)
"The joke" (1781)
Allegro moderato
Allegro (Scherzo)
Largo e sostenuto
Presto

Parte II- F. J. Haydn
Cuarteto en re menor Op. 42
(Hob. III:43) (1785)
Andante ed inocentemente
Minueto / Trío
Adagio e cantábile
Presto

- L. Boccherini
Cuarteto Op. 27, nº 2 (G. 194) en sol menor (1776 - 1778)
Allegro assai
Adagio
Menuetto

Integrado por profesionales con amplia experiencia en el campo de la interpretación de la música antigua, esta agrupación pretende dar a conocer el amplio repertorio camerístico de los siglos XVII, XVIII y principios del XIX desde una perspectiva interpretativa diferente a la habitual en las salas de conciertos.

Más allá de la selección del repertorio, el interés de las interpretaciones se incrementa con el uso de instrumentos originales y la aplicación de unos criterios musicales y técnicas interpretativas de acuerdo con los utilizados en la época.

Trifolium ha participado en el ciclo Música en Curso de la Universidad de Salamanca con un monográfico dedicado a la música de cámara de L. Boccherini, en el ciclo Música en la Autónoma (Universidad Autónoma de Madrid), en el que se interpretaron, siempre con instrumentos originales, obras del repertorio clásico alternando con obras contemporáneas compuestas para la ocasión e inspiradas en las clásicas, y en los diferentes ciclos de Caja España-Duero. Uno de los próximos compromisos de la agrupación es su participación, en agosto de 2015, en el Festival de Bolzano (Italia).

INTÉRPRETES

Carlos Gallifa Gil, violín
Sergio Suárez Rodríguez, violín
Juan Mesana Graffe, viola
Javier Aguirre Gozalo, violoncello



Rosa Núñez-Hoyo, actriz




SILENZIO Y LENGUAJE DEL ESPÍRITU

Música española para tecla en la época de Santa Teresa de Jesús

IGNACIO RENEDO

Clave

Viernes 17 de julio
Hora: 12:00 h.
Lugar: Iglesia de Santiago
SILENZIO Y LENGUAJE DEL ESPÍRITU

Música española para tecla en la época de Santa Teresa de Jesús

IGNACIO RENEDO

Clave

Viernes 17 de julio
Hora: 12:00 h.

Lugar: Iglesia de Santiago






MI INFANCIA SON RECUERDOS

Microconciertos

SILENZIO SONORO

Viernes 17 de julio
Horas: 19:30, 20:15 y 21:00 h.
Lugar: Castillo de los Duques de Alba

30 minutos antes de cada pase se podrá realizar una visita guiada al castillo y, después del concierto, una visita al mirador, ambas gratuitas. Para disfrutar de ellas es necesario inscribirse previamente en la Oficina de Turismo o por teléfono (923 37 06 46 - 618 74 65 13).

- Sebastián Durón (1660-1716)
Cristal apacible
(de la ópera Apolo y Dafne, ca.1699)
- Tarquinio Merula (1595-1665)
Canzonetta Spirituale sopra "alla Nanna"
- Sebastián Durón
Sosieguen, descansen
(de la ópera Salir el amor del mundo, ca. 1696)
- Girolamo Kapsberger (1580-1651)
Figlio dormi (1619)

Silenzio Sonoro es un grupo vocal e instrumental dedicado a la interpretación histórica de la música de los siglos XVII y XVIII. Su formación variable le permite abordar repertorios diferentes, aunque su especialidad son las piezas para soprano con acompañamiento de bajo continuo del barroco italiano y español. Sus integrantes tienen una amplia experiencia profesional en diversas agrupaciones europeas (Les Esprits Animaux, Anima Eterna, Nederlandse Bachvereniging, Groot Omroepkoor, Cantacuentos, El Teatre Instrumental), en países como España, Inglaterra, Holanda, Francia e Italia, principalmente. El grupo participa en diferentes festivales como el Kamer Muziek Festival de Hoorn (Holanda), Rutas de Alba, Veladas Musicales de Quirós (Asturias), Festival INTI (Vigo).

El objetivo del grupo es dar a conocer la música de épocas pasadas al público actual, de una manera rigurosa pero a la vez amena a través de programas construidos buscando la empatía con el público, desde el convencimiento de que la función de la música era entonces y sigue siendo ahora la misma: activar emociones, expresar los más variados sentimientos y compartir momentos infinitos.

INTÉRPRETES

Silenzio Sonoro
Mar Codina, soprano
Fernando Serrano, tiorba
Roberto Alonso, violoncello


Rosa Núñez-Hoyo, actriz




Vídeos de algunas de las interpretaciones de la Santa Misa del día 19.









jueves, 18 de junio de 2015

MELÓLOGOS EN HONOR DE SANTA TERESA DE JESÚS

Programa Cultural de la Comisión Nacional del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús


ASPIRA A LO CELESTE. MÚSICAS PARA SANTA TERESA

                                               Melólogos en honor de Santa Teresa de Jesús
                                                    
       
He aquí el testimonio creativo de un grupo de compositores españoles e hispanoamericanos para recordar la figura de Santa Teresa de Jesús (Ávila,1515- Alba de Tormes, 1582) en el V Centenario de su nacimiento. Es un documento comprometido con la interpretación del pensamiento de la santa esbozado como paradigma de la mística cristiana del siglo XVI y actualizado hoy como una de las razones históricas que sustentan nuestro presente. La obra de Santa Teresa, escrita en verso y en prosa, es glosada en este recital en melólogos que resaltan sus esencias místicas desde el prisma musical de nuestro tiempo.
   Los seis melólogos que hoy se exhiben en su honor son glosas que ornamentan la belleza del pensamiento teresiano y exégesis musical de unos textos que, recitados, adquieren una dimensión poética sublime, al tiempo que se desvelan como invitación al conocimiento y al placer de su disfrute.    
   La música y los músicos de España y América que protagonizan este recital se suman de esta forma al propósito universal de honrar a una de las figuras universales que han iluminado nuestras moradas.



Enlaces para ver los Melólogos:

LAS MORADAS DEL CASTILLO INTERIOR

                                              https://youtu.be/1br5b3DmyPI 

CAMINO DE PERFECCIÓN

                                              https://youtu.be/WCvubAqk8M4

 AYES DEL DESTIERRO

                                              https://youtu.be/xWFUlScP5-o

 EL LIBRO DE LA VIDA

                                              https://youtu.be/PDaQLCPYVHo

 VIVO SIN VIVIR EN MÍ

                                            https://youtu.be/TiTjYlkn5nQ

NADA TE TURBE

                                             https://youtu.be/ixM3iuJ5lXI



miércoles, 17 de junio de 2015

CORO BANDINA DE LIERES (Asturias)



El Coro Bandina de Lieres (Asturias) estuvo hace unos días de visita en Alba de Tormes (Salamanca), para visitar las Reliquias y ganar el Jubileo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Aparte de animar con sus cantos la Eucaristía del Peregrino, en la iglesia de la Anunciación, MM Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes, donde se veneran las reliquias y el sepulcro de esta gran santa Castellana, Mística y Doctora de la Iglesia, nos deleitaron al finalizar la Misa con unos cantos muy hermosos y espirituales, como correspondía a la ocasión.
Muchas gracias en nombre de todos los que os pudimos escuchar y como agradecimiento os he subido algunas de estas canciones que podéis oír en los enlaces siguientes:






martes, 2 de junio de 2015

HOMENAJE HAGIOGRÁFICO Y CIENTÍFICO


Hace unos días en el diario ABC, en su sección de Castilla y León, Nicolás Miñambres publicaba un interesantísimo artículo sobre la obra de Manuel Diego,  carmelita. 
Cabe destacar, y así lo hace el propio periódico, las siguientes pinceladas; "A las múltiples y diversas aportaciones bibliográficas sobre Teresa de Jesús en el V Centenario de su nacimiento se suma la reedición de la biografía de Tomás de Jesús Sánchez Dávila y Diego de Yepes en edición crítica del carmelita Manuel Diego" y "LA OBRA CONSTITUYE UN TRABAJO DESLUMBRANTE PARA ERUDITOS DE LA INVESTIGACIÓN TERESIANA".
No obstante, se puede leer íntegramente el artículo que como comprobaréis es magnífico y sin desperdicio.

Artículo de Nicolás Miñambres





De la Obra podéis observar cuanto se dice de ella en los siguientes documentos gráficos, espero que podáis comprar el libro y disfrutéis. 









Como en el artículo también se habla de este libro os he  puesto la fotografía para que  podáis verlo.


martes, 5 de mayo de 2015

TERESA DE JESÚS, CONTEMPLATIVA Y ADORADORA DEL MISTERIO EUCARÍSTICO


                                                                       
Manuel Diego Sánchez, carmelita descalzo


No es difícil el adivinar y precisar la vivencia eucarística de Teresa de Jesús, incluso el tener motivos para considerarla modelo y patrona de quienes dentro de la Iglesia se comprometen a esa oración de adoración eucarística como un servicio importante y hasta una vocación que requiere exigencia, respuesta a la llamada de Jesús, constancia y perseverancia. Ella se hubiera sentido muy a gusto a vuestro lado y sería la más firme defensora de esto que hacéis y que desde fuera parece inútil, atrasado (mejor sería asistir o visitar enfermos…), y que sin embargo, no haciéndolo, no teniéndolo ahí habitualmente, a esa comunidad, a esa parroquia le faltaría algo esencial, porque la Iglesia de Jesús es una comunidad que anuncia, que celebra, que cura, que sana, que ejerce la caridad, que está del lado de los más pobres, pero también (y no de vez en cuando) que ora y adora el misterio eucarístico, centro de la vida cristiana; que sabe perder tiempo y emplearlo en el sólo estar junto al Señor, sin más justificación que esa, estar cabe él.


            Fuentes para conocer la experiencia eucarística teresiana


 La experiencia eucarística de Teresa la constataron cuantos vivieron a su lado, y así lo dicen; una de las preguntas hechas a los testigos en el proceso de beatificación era precisamente ésta, la de su devoción eucarística. Y en las dos primeras biografías que se escriben, la del jesuita Francisco Ribera (1590) y la de Tomás de Jesús – Diego de Yepes (1606), se dedican capítulos específicos al tema. Porque llamaba mucho la atención el modo cómo se acercaba a la Eucaristía, cómo participaba, cómo comulgaba, cómo daba gracias… 
Y pasando a su obra escrita, los últimos capítulos de la Autobiografía son fundamentales para el tema; el libro de las Fundaciones; Camino de perfección donde comenta las palabras del Padre nuestro: Danos, hoy, el pan de cada día, en clave directamente eucarística. Son estos capítulos de Camino como el ‘tratado eucarístico’ de Teresa. Y esos textos íntimos, para sí y para el confesor, están llenos de situaciones eucarísticas interesantísimas (me refiero a las Cuentas de conciencia) donde descubrimos los frutos de la Eucaristía, de la comunión en su espíritu. Y no sé si lo sabéis, tenemos además una obrita que recoge sus acciones de gracias después de haber comulgado, algo insólito dentro de la literatura cristiana, es decir el registrar la oración después de comulgar pensando que puede ser útil a los demás: son las Exclamaciones del alma a Dios, que muchos especialistas dicen son como la Plegaria eucarística de Teresa.
Podemos concluir este repaso diciendo que no es difícil llegar a la experiencia eucarística misma de Teresa, y no sólo a través de los otros, lo que dicen de ella, sino también a través de ella misma.
  
Precisando algunos datos

*Desde un punto de vista técnico ella nunca usa la palabra Eucaristía, sino más bien la de Sacramento (104 veces), Santísimo sacramento; también el pan, las especies eucarísticas… (consultar las Concordancias de las obras de santa Teresa).
*También recordar que no habla tanto de la Misa como celebración (lo que a nosotros nos gusta tanto y tenemos razón), sino más bien de los resultados de la comunión eucarística que para ella es lo principal. Es deudora de un tiempo poco sensible a la liturgia, aunque en esto era una excepción, una mujer muy sensible a todo el mundo sacramental, y esto le venía necesariamente de su profunda experiencia mística.

El protestantismo y sus consecuencias eucarísticas

Para darnos cuenta de la importancia de la Eucaristía en la vida y obra, el punto de partida tiene que ser lo que ocurre con la reforma protestante en su tiempo, y que a ella le llegan noticias de iglesias destruidas, sagrarios quitados, porque Lutero no cree en la presencia eucarística fuera de la celebración. Son noticias de los abusos litúrgicos, las profanaciones eucarísticas y las exageraciones que cometían los protestantes; ella reacciona con mucho dolor tratando de responder desde su condición de monja de clausura. Es la situación de la Iglesia del tiempo que no le resulta extraña. Nos dice:
“En este tiempo vinieron a mi noticia los daños de Francia y el estrago que habían hecho estos luteranos y cuanto iba en crecimiento esta desventurada secta. Dióme gran fatiga, y como si yo pudiera algo o fuera algo, lloraba con el Señor y le suplicaba remediase tanto mal. Parecíame que mil vidas pusiera yo para remedio de un alma de las muchas que allí se perdían… determiné a hacer eso poquito que era en mí, que es seguir los consejos evangélicos con toda la perfección que yo pudiese” (Camino 1,2).
            Parecerá mentira o exagerado, pero fueron los abusos eucarísticos de los protestantes los que le movieron a hacer esa reforma de vida y emprender un nuevo estilo de convento. Comenzando por San José de Ávila (1562). Por lo que algunos estudiosos dicen que la suya no fue solo una reforma de vida religiosa, sino además una reforma litúrgica o eucarística, porque la entiende de manera que se pueda contrarrestar el daño protestante, precisamente en esa vertiente sacramental.
            Y así lo vivía y sentía en cada fundación nueva que inauguraba: Porque para mí es grandísimo consuelo ver una iglesia más adonde haya Santísimo Sacramento (Fundaciones 3,10).
“A lo que ahora me acuerdo, nunca dejé fundación por miedo del trabajo, aunque de los caminos, en especial largos, sentía gran contradicción. Mas en comezándolos a andar, me parecía poco, viendo en servicio de quien se hacía, y considerando que en aquella casa se había de alabar al Señor y haber Santísimo Sacramento. Esto es particular consuelo para mí, ver una iglesia más, cuando me acuerdo de las muchas que quitan los luteranos” (Fundaciones 18,5).
            Está claro que orienta su obra de fundadora y reformadora como un plan de choque contra el avance protestante. Frente a la reforma eclesial propugnada por Lutero (que así lo veía y propugnaba), ella organiza su propio plan de reforma, comenzando desde ella misma (personalmente) y desde los grupitos de cada monasterio, como una iglesia de retaguardia que, en oración, ayudasen y sosteniesen a los grandes defensores y predicadores de la Iglesia.
            Ya vemos entonces que el punto de arranque de su obra es la Eucaristía y el misterio de la unidad de la Iglesia.
            Cuando hace la segunda fundación (agosto 1567), la de Medina del Campo, la ciudad de las ferias, del dinero y del intercambio bancario, le ocurrió una cosa muy curiosa en lo relativo a la iglesia provisoria donde coloca el Santísimo Sacramento. Preparada rápidamente y de noche, a oscuras, no se dieron cuenta de la precariedad del lugar y de la poca decencia que tenía para reservar la Eucaristía. No sólo eso, Medina era lugar de intercambio, de paso de personas del extranjero, incluso de tantos protestantes y herejes, y le entra miedo. Nos lo dice así:
“Yo estaba hasta esto muy contenta, porque para mí es grandísimo consuelo ver una iglesia más adonde haya Santísimo Sacramento; mas poco me duró. Porque, como se acabó la misa, llegué por un poquito de una ventana a mirar el patio, y vi todas las paredes por algunas partes en el suelo, que para remediarlo era menester muchos días. ¡Oh, válgame Dios! Cuando yo vi a su Majestad puesto en la calle, en tiempo tan peligroso como ahora estamos por estos luteranos, ¡qué fue la congoja que vino a mi corazón!” (Fundaciones 3,10).
 Ella organiza la vela en torno al Santísimo día y noche, paga incluso algunos hombres para que hagan esa vigilancia nocturna, hasta que se pudiera hacer obra en aquel portal y dejarlo más seguro. Dice ella misma: … aunque siempre dejaba hombres que velasen el Santísimo Sacramento, estaba con cuidado si se dormían; y así me levantaba a mirarlo de noche por una ventana , que hacía muy clara luna, y podíalo bien ver (Fundaciones 3,13). Sin embargo la impresión negativa de ella estaba compensada por la opinión de la gente, que aquella capilla improvisada les causaba devoción y así les parecía estaba otra vez el Señor en el portal de Belén.
*Podrá ser una coincidencia, pero ya vemos que Santa Teresa, al menos en esta ocasión, hizo su vela nocturna y en aquella fundación medinense se puso por obra un cierto estilo de adoración eucarística. Por cierto, que todavía se conserva en el muro del primitivo convento la ventanilla desde donde ella vigilaba (hoy se puede visitar). No quiero decir que en ese percance medinense comenzase la Adoración nocturna (sabemos es una institución del siglo XIX), pero es un motivo interesante que valora vuestra tarea y os hace comulgar y sentir en esa preocupación eucarística que tenía santa Teresa.

Una vida mística desde la Eucaristía

Para ella (es algo que llama la atención), hasta que no se ponía el Santísimo Sacramento, no quedaba inaugurada la fundación. Para que veamos la importancia que daba a la primera Eucaristía celebrada en el convento.
No me resisto a contaros aquella comunión eucarística del Domingo de Ramos de 1571 en Salamanca, cuando ella tenía una costumbre curiosa, ingenua pero evangélica, y era la de dar la comida a un pobre, porque le parecía se portaron muy mal con él los judíos después de una entrada tan solemne en Jerusalén, que se olvidaron de darle de comer, y se tuvo que ir a Betania a casa de Lázaro y de Marta y María. Tuvo una experiencia mística intensa, incluso somática, es decir, con repercusión en el cuerpo, y esto ocurrió al momento de la comunión:
“El día de Ramos, acabando de comulgar, quedé con gran suspensión, de manera que aún no podía pasar la forma, y teniéndomela en la boca, verdaderamente me pareció, cuando torné un poco en mí, que toda la boca se me había henchido de sangre. Y parecíame estar también el rostro y toda yo cubierta de ella, como que entonces acabara de derramarla el Señor. Me parece estaba caliente, y era excesiva la suavidad que entonces sentía, y díjome el Señor: Hija, yo quiero que mi sangre te aproveche, y no hayas miedo que te falte mi misericordia. Yo lo derramé con muchos dolores, y gózaslo tú con gran deleite, como ves; bien te pago el convite que me hacías este día.
Esto dijo porque hace más de treinta años que yo comulgaba este día, si podía, y procuraba aparejar mi alma para hospedar al Señor; porque me parecía mucha la crueldad que hicieron los judíos, después de tan gran recibimiento, dejarle ir a comer tan lejos; y hacía yo cuenta de que se quedase conmigo –y harto en mala posada, según ahora veo–. Y así hacía unas consideraciones bobas, y debíalas admitir el Señor; porque ésta es de las visiones que yo tengo por muy ciertas; y así para la comunión me ha quedado aprovechamiento”.
El texto citado es una magnífica descripción de lo que sucede en cada comunión eucarística, en la de cualquier cristiano, no sólo a santa Teresa; solamente que a ella se le ha dado la comprensión y la percepción en profundidad de lo que produce el cuerpo y la sangre de Cristo sacramental en nuestra personalidad. Muy interesante la descripción somática que da: la boca llena de sangre, ésta caliente como recién vertida o derramada, la extensión o cubrimiento por todo el rostro y cuerpo del comulgante de toda la sangre de Cristo… Esto viene a ser como la posibilidad única que tenemos de acercarnos y vivir en proximidad la redención de Cristo, como que entonces acabara de derramarla el Señor; por lo que oye en su interior aquellas palabras: quiero que mi sangre te aproveche.  Yo creo que esto es el mejor comentario a aquel texto paulino: “cada vez que coméis este pan y bebéis este vino, anunciáis la muerte del Señor hasta que vuelva” (1Cor 11,26). Es que pudiéramos decir referirlo a aquello mismo que dijo Cristo en la institución eucarística: esta es mi sangre derramada por vosotros. Ese “derramada por vosotros”, como si de forma personal e individual lo percibiera para sí y en su vida.
Atención a la lectura e interpretación que podemos dar: no es que realmente la boca se le llenara de sangre. No. Es en la imaginación donde entiende este fenómeno, por eso ella repite: me pareció, sucedió como si, parecíame … Ella misma matiza e interpreta el hecho. Aunque sucedió a nivel interior, imaginativo, sin embargo fue tan real, tan eficaz, que todo su cuerpo y su personalidad se estremecen porque percibe la actualidad del sacrificio de Cristo, también hoy, también para mí.


Yo creo que esto sería lo que ella en otro lugar dice referido a Cristo: “mirarle con los ojos del alma”, desde la verdad de Dios y desde dentro de nosotros mismos, de forma que sólo así se nos revela toda la potencia y fuerza del sacramento, su capacidad conmemorativa que no es sólo la de recordar subjetivamente, sino más bien hacer presente aquí y ahora su salvación. Por eso, dice que “merezcamos recibir el nuestro pan celestial de manera que, ya que los ojos del cuerpo no se pueden deleitar en mirarle por estar tan encubierto, se descubra a los del alma…” (Camino 34,5).
Teresa llama la atención sobre el mirar al Señor y a nosotros mismos para darnos cuenta de lo que el sacramento eucarístico oculta (es misterio) y, al mismo tiempo, revela, si prestamos atención y lo miramos desde los ojos de la fe. Ya se da cuenta ella misma de lo que nos estorba el cuerpo para llegar a la profundidad del misterio de la fe: “Importa saber cómo es esto, porque hay grandes secretos en lo interior cuando se comulga. Es lástima que estos cuerpos no nos lo dejan gozar” (Cuenta de conciencia 43). No es que defienda la oposición cuerpo y alma, cuanto más bien la poca diafanidad de nuestro ser; no hay –por el pecado- esa trasparencia entre cuerpo y alma (lo exterior debería coincidir y dejar ver lo interior). 

La Eucaristía que nos asegura de la cercanía y presencia de Jesús a nosotros y es el fundamento de la oración cristiana

Pero todavía nos enseña Teresa algo no menos importante para nuestra misión de adoradores, precisamente como consecuencia de la celebración y de la comunión eucarística y, sobre todo, como consecuencia directa de aquella presencia perenne de Jesús en el sacramento, que va más allá de la celebración y que provoca en cada uno de nosotros un sentimiento de sobrecogimiento y de adoración. Es la presencia continua del Señor en el sacramento, de lo que nos asegura la fe de la Iglesia. Una presencia del Señor que provoca en cada una de nosotros esa acogida que Teresa describe con imágenes y símbolos de cercanía y permanencia, las cuales producen entre nosotros la sensación de alguien que entra en nuestro ámbito de vida y nos es cercano:
-          Huésped, que nos conoce,
-          Amigo que está a nuestro lado y con el que podemos conversar a solas,
-          Visita a nuestra casa, como a la de Marta y María, y poderle escuchar,
-          Incluso hasta sentirnos la posada de Jesús donde él se hospeda y habita,
-          Conversar con él como la samaritana junto al pozo… 
Todas estas expresiones denotan la posibilidad que tenemos de mantener un dialogo con él y entablar una conversación, que eso es la oración para Teresa. Porque es presencia amorosa, amiga, y que en el fondo nos lo recuerda de forma excelente esta sacramental, porque es más real, pero también aquella otra anterior y natural, la presencia creatural por fe y ser imagen de Dios cada uno de nosotros.
Pero para Teresa es aquí, convencidos de esta cercanía, donde está el ambiente más adecuado para lo que ella considera esencialmente la oración cristiana: “tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama” (Vida 8,5). Y no es un sentimiento pasajero, o una convicción emocional. Se basa en la Escritura, y en la fe recibida y creída de la Iglesia.
Así lo expresa como convicción de acuerdo y conforme a la fe: “En algunas cosas que me dijo entendí que después que subió a los cielos nunca bajó a la tierra –si no es en el Santísimo Sacramento- a comunicarse con nadie” (Cuenta 13,10-11).
No hay por tanto más mediación, en el tiempo posterior a la Pascua y hasta su venida final, que aquella eucarística, como lugar de encuentro con Jesucristo.
Esta es la posada de él y nuestra, donde necesariamente hemos de entrar y sentarnos, ponernos a sus pies, a la escucha de su palabra, estar sólo pendientes de él. Dirá, por eso, que es necesario el desocuparse de todas las cosas exteriores y entrarse con él (Camino 34,7).
Y aquí Teresa es maestra de la oración no sólo silenciosa, sino de aquella contemplativa, gratuita, de alabanza, como la de los adoradores.
Se está delante de él y con él, porque sí, como María de Betania, sin buscar más que eso, estar y sentirnos cerca, mirarle a los ojos (la definición más bonita de la oración que da Teresa): él nos mira y nosotros le miramos; que es mirada de amor por ambas partes. Y por más inútil que parezca este ejercicio de amor contemplativo y orante, es beneficioso porque sentimos la palabra salvífica de él, que nos sana y nos cura, que nos anima… Y basta!
No hay que buscarle más justificantes, sino el no perder nunca la conciencia o convicción de que no estoy sólo, ni oro solo (no porque tenga otros a mi lado en el turno), sino que nunca estoy solo porque necesariamente mi diálogo con él mira a toda la Iglesia y al mundo. Aquello que dice el prefacio de la Plegaria eucarística IV: Y por nuestra voz las demás criaturas te alaban… Es decir, ante Jesús, me siento servidor, ministro de alabanza, de acción de gracias, de petición por mí, y por todos (incluso de los que no creen), y lo hago en el corazón de la Iglesia que es el amor, y en el centro de nuestra vida cristiana que es la Eucaristía.  
Teresa, cuando está convencida de esto y así se mueve oracionalmente y lo pone por obra, se lamenta (se ríe) de aquellos que hubieran querido estar en el tiempo de Cristo y haber sido contemporáneos suyos. No lo entiende, es un falso sentimentalismo, que tiene poco de cristiano, porque “cuando oía a algunas personas decir que quisieran ser/estar en el tiempo que andaba Cristo nuestro Bien en el mundo, se reía entre sí, pareciéndole que teniéndole tan verdaderamente en el Sacramento como entonces, que ¿qué más se le daba?” (Camino 34,6).
Fijaros que espiritualidad y que mística más realista, ahora sólo en el sacramento, no hemos de buscarle en otras partes; es la manera más segura y cierta de dar con él.         
Y para ella llega a tanto esta convicción de la fuerza de su fe en la Eucaristía, y que allí Cristo se nos da todo, todo de una vez, que en realidad bastaría solo una Misa para santificarnos. Desde la parte de Cristo él se da sin reservas, siempre todo y todo en cada celebración; pero desde nuestra parte, como históricos y humanos, sometidos al crecimiento y al cambio, al progreso, no lo podemos asimilar de todo una sola vez, necesitamos el asimilarlo poco a poco, paso a paso de ahí la reiteración de la Eucaristía (cada vez…), pero sólo desde nuestra parte:
… pienso que si nos llegásemos al Santísimo Sacramento con gran fe y amor, que de una vez bastase para dejarnos ricas, ¡cuánto más de tantas! Sino que no parece sino cumplimiento el llegarnos a él, y así nos luce tan poco (Meditaciones sobre los Cantares 3,13).
Bien la podemos considerar a Teresa de Jesús maestra de participación en la celebración eucarística, experta en sacar los frutos de la comunión, y adoradora del misterio eucarístico en el sacramento dentro de la Iglesia, pero no menos dentro de cada uno de nosotros, acabando de comulgar.
Y además nos damos cuenta de que la mística cristiana –como en Teresa- no es un estado subjetivo, abstracto, aislarse y quedarse en un espacio especial. La experiencia mística cristiana, como vivencia fuerte de la fe, nace y depende de la fe profesada por la iglesia y celebrada en la liturgia, sobre todo en la Eucaristía. Tiene el apoyo sacramental que la libera de cualquier subjetivismo. Sin ese enganche sacramental se cae en el peligro de perderse en el vacío y no tener vinculación con Cristo. 
Tendréis muchos santos como modelos y maestros en vuestra misión y vocación de adoración eucarística, pero en el caso de Teresa no sólo es el ejemplo, el testimonio, es que además nos ha abierto el sentido de esta tarea y nos ha descrito la razón de estar y sentarse junto a Jesús Eucaristía en la oración más pura y desinteresada que puede haber, la de adoración y alabanza.
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*Conferencia dada a la Asamblea Anual de la Adoración nocturna femenina de Salamanca, en Alba de Tormes, Vº centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús (7 de marzo de 2015)